¿El aeropuerto de Melbourne cierra cuando hay tormenta?

El aeropuerto de Melbourne no cierra durante tormentas. Sin embargo, si hay un rayo en un radio de ocho kilómetros del aeropuerto, todo el personal en la pista debe desplazarse inmediatamente a una zona segura. Los aeropuertos son espacios amplios y abiertos, por lo que los rayos pueden ser un riesgo real para cualquiera que trabaje o camine por la pista.

Esto implica que puede haber retrasos, ya que el personal de operaciones terrestres no puede seguir cargando equipaje en los aviones ni trabajando en aviones mientras existe la posibilidad de relámpagos.

Los controladores de tráfico aéreo también pueden ralentizar las aeronaves para garantizar llegadas y salidas seguras.

La seguridad de nuestra plantilla y pasajeros es siempre nuestra primera prioridad.

¿Qué sirena es esa que puedo oír?

Cuando haya relámpagos a menos de ocho kilómetros del aeropuerto de Melbourne, suena la sirena de rayos. Esto alerta al personal sobre la posible amenaza de rayos para que puedan abandonar inmediatamente la pista y trasladarse a una zona segura.

La alarma volverá a sonar cuando se disipe la amenaza de rayos.

¿Por qué hay un retraso si el tiempo no es tan malo?

Aunque puede haber sol y despejado en Melbourne, podría haber tormentas o mal tiempo en otras partes de Australia, lo que puede afectar a los vuelos que llegan o salen del aeropuerto de Melbourne.

Los aviones pueden necesitar desviarse alrededor de estas tormentas para evitar turbulencias o rayos.

Consulta nuestra página web, la app o la app de tu aerolínea para conocer la información más reciente sobre el estado de los vuelos.

¿Qué ocurre cuando hay vientos fuertes?

Los vientos fuertes también pueden afectar a las aeronaves entrantes y despegadas. Dependiendo de la velocidad del viento, los controladores de tráfico aéreo pueden cambiar la pista que utiliza un avión o la dirección en la que aterriza o despega.

Generalmente, las aeronaves pueden despegar o aterrizar con seguridad durante eventos de viento cruzado. Sin embargo, cuando los vientos cruzados alcanzan cierta velocidad, el control de tráfico puede designar otra pista o incluso desviarse a otro aeropuerto hasta que sea seguro aterrizar.